Última noche en Marrakech

Ya estamos en Agadir. Ayer fue nuestra última noche en Marrakech y quisimos acercarnos al legendario hotel La Mamounia, sinónimo de distinción y glamour, y uno de los más lujosos del mundo. Como no nos sobraban en ese momento unos cuantos miles de dírhams para pernoctar, decidimos entrar (con una pequeña mentira, Alá sepa perdonarnos) sólo para hacernos las finas (a Guille no lo dejaron pasar por llevar pantalón corto) y de paso alguna foto en su precioso jardín.

Después, volvimos al territorio donde nos movemos como peces en el agua, más cutre, más afectuoso y, especialmente, más divertido.

 

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